Las estaciones de Montequinto, Europa y Olivar de Quintos se han inaugurado el 23 de noviembre, siete meses después de la puesta en funcionamiento del servicio
NATANAEL BELLO
SEVILLA. La línea 1 del metro de Sevilla ya llega por fin hasta el final de su trayecto. Las estaciones de Montequinto, Europa y Olivar de Quintos se han estrenado el 23 de noviembre. Esto permitirá también, en un futuro, conectar con el tranvía de Dos Hermanas desde Olivar de Quintos; una obra que desde las instituciones se quiere que comiencen de inmediato.
Otras novedades que se han hecho públicas han sido la incorporación en un bucle único de las paradas de Pablo de Olavide y Condequinto, cediendo de esta forma a la petición de los vecinos de la zona que evitan así tener que realizar transbordo; y el reforzamiento de esta línea en las horas punta debido a la gran demanda por parte de los usuarios, en su mayoría universitarios. La única estación aún pendiente es la de Guadaira, que depende de las negociaciones con Adif y Renfe al ser un intercambiador con Cercanías. En el mes de octubre se han superado el millón de viajeros del metro. Para Rosa Aguilar, consejera de Obras Públicas y Transportes del Gobierno andaluz, “estamos de enhorabuena, ya que esto es una respuesta extraordinaria de Sevilla a su metro”.
Respecto a la línea 3 de metro, próxima en ejecución, las obras de catas para obtener la información previa a su elaboración concluirán entre finales de noviembre y principios de diciembre. Pasando, en ese momento, a garantizar en su resolución la participación de la ciudadanía. La prioridad en el orden de realización de las distintas líneas enfrenta a distintos sectores de la población. Francisco Delgado de los Santos, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos Unidad de la Provincia de Sevilla, expresa que la línea 1 “era una necesidad porque somos conscientes del tiempo que se tardaba en entrar a Sevilla”; pero no entiende “por qué hay quien se queja ahora cuando se van a dar estos servicios a los barrios más populosos de la ciudad”.
¿Y cómo va a repercutir el inicio de las obras de la línea 3 en la vida de los sevillanos? En principio, va a suponer un largo periodo de obras que los vecinos van a tener que sufrir. La siguiente línea cubre la distancia entre zonas de población mayoritariamente obrera que soportan una gran densidad de habitantes. Pino Montano, la Macarena o los Bermejales son algunos de los barrios que se beneficiarán de este servicio.
El comercio es uno de los sectores que se verá afectado tanto en el transcurso de las obras como, de forma positiva, a su finalización. Sevilla está inmersa en un sinfín de obras y algunos comercios sucumben ante ello. En Puerta Osario confluirán la línea 2 y 3 de metro, según el proyecto inicial. José Miguel, encargado de la farmacia Puerta Osario, está a la espera de “conocer el transcurso de las obras, ya que muchos comercios se han visto perjudicados” pero supone que cuando estén terminadas “aumentarán las ventas”. De la misma forma que Antonio, regente del bar La Abundancia, sabe que esto reportaría “nuevos clientes que lleguen a su casa” y sabe que “mientras estén las obras afectará para mal, pero cuando terminen será una bomba”.
Pero pese al retraso, las críticas y los problemas que causaron las obras de la línea 1, todo aquello parece que queda en agua de borrajas al constatar la necesidad y utilidad de un servicio que todavía es imperfecto, ya que carece de un billete único de transporte y deja a algunos barrios marginados que se podrían incorporar en futuros ramales. Mientras, los sevillanos ya se han sumado, aunque parcialmente, al conjunto de ciudades que, en la profundidad de la tierra, cabalgan entre tinieblas de la periferia al centro y del centro a la periferia. En el metro.
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