
Este barco, réplica de la Nao Victoria, está construido artesanalmente combinando las últimas tecnologías
VÍCTOR MARTÍNEZ
SEVILLA. Con motivo de la exposición universal que se celebrará a partir de mayo de 2010 en Shangai el proyecto Guadalquivir Río de Historia, cuya entidad promotora es la fundación Nao Victoria, ha creado un galeón semejante al que dio la vuelta al mundo en el siglo VXI capitaneado por Magallanes.
La réplica, que ha recibido el nombre de Galeón Andalucía, partirá el 28 de febrero, Día de Andalucía, a la capital China. El proyecto, que pretende promocionar las tierras andaluzas y españolas como un gran destino histórico, artístico y cultural, será una especie de embajada flotante dentro de la Expo.
El trabajo artesanal y las modernas tecnologías se combinan sin precedentes en el proceso de construcción del barco, símbolo de tres siglos de relaciones comerciales y culturales de España con América y Asia. El galeón es una obra que recuerda que en Andalucía se promovieron una de las mayores hazañas navieras de la historia, como la primera vuelta al mundo en barco o el descubrimiento de América. Además, le da un valor importante al río Guadalquivir, que fue durante los siglos XVI y XVIII una ventana abierta al reencuentro de culturas a través de los muchos barcos que partían desde su aguas.
Como retroceder tres siglos en el tiempo Para el piloto del Galeón Andalucía, Manuel Murube, las sensaciones que uno tiene al manejar el barco son como si se retrocediera "tres siglos en el tiempo". El capitán tendrá a su mando a cerca de 40 tripulantes, con los que recorrerán medio mundo durante tres meses hasta llegar al país chino. Murube afirma que "es un orgullo representar nuestra tierra por los países orientales", y hace un breve resumen de hasta donde pasará el navío antes de llegar a Shangai, "recorreremos media Asia pasando por el Canal del Suez, La India, Hong Kong...".
La fundación Nao Victoria, creó además una Escuela Taller que ha durado dos años y que aglutinó a cerca de 30 personas. El objetivo era formar a través de un contrato de trabajo a jóvenes desempleados en riesgo de exclusión en el oficio de carpintero de ribera, una profesión tradicional con proyección de empleo ante el progresivo desarrollo del turismo náutico en el Guadalquivir.
De este modo, el proyecto permite dar respuesta a nuevas demandas de empleo (en la construcción y reparación de embarcaciones), además de suponer para el patrimonio histórico andaluz la recuperación de antiguos oficios. Como dato, cabe destacar que el 60% de los alumnos que formaron parte del taller ya han encontrado un empleo.
Un alumno de la escuela, David Santaella, señala que ha sido una experiencia "maravillosa" porque aparte de labrarle un futuro como carpintero de ribera, el hecho de colaborar en proyectos como el del Galeón Andalucía hace que la formación haya sido algo "único" que siempre tendrá presente en su vida.
Y es que en este mundo pocas personas pueden presumir de ejercer un oficio tan tradicional, capaz de realizar esas construcciones tan antiguas y complicadas, como la que se podrá ver el próximo año en la Expo de Shangai representando a todos los andaluces. |