Este nuevo espacio cultural prevé abrir en 2015 y albergará exposiciones, conciertos y talleres educativos
TOMÁS MURIEL
SEVILLA. De astillero de barcos a nave que surque los mares de la cultura. La historia de las Reales Atarazanas, uno de los edificios con mayor superficie que se conserva en el centro de Sevilla, toma un nuevo rumbo. Su pasado, relacionado con el mundo marítimo, e incluso con el militar –fue fábrica de artillería– le da paso a un futuro como uno de los buques insignia de la cultura de la ciudad.
Y todo ello, gracias a la caja de ahorros 'La Caixa', entidad que convertirá dicho espacio en un nuevo Caixaforum, un centro cultural en el que se desarrollarán exposiciones, conciertos, conferencias o talleres educativos, entre otros. El arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra será el encargado de trazar las líneas maestras de la rehabilitación del edificio, que abrirá sus puertas como espacio para la cultura en 2015.
"Las Atarazanas constituyen, sin duda alguna, el espacio civil más imponente de la ciudad. Tras la Catedral, no existe en Sevilla otro espacio interior más solemne, aúlico y, al mismo tiempo, desconocido que el que constituyen las viejas atarazanas construidas en el siglo XIII, acostadas a un fragmento de su muralla islámica". Así comienza Guillermo Vázquez Consuegra la descripción del proyecto que le valió el primer premio para crear el nuevo Caixaforum de Sevilla. Y bien es cierto que este edificio constituye uno de los enclaves más desconocidos por los propios sevillanos y sevillanas.
Localizado a medio camino entre el trío monumental de Catedral-Alcázar-Archivo de Indias y el río Guadalquivir, justo detrás del Teatro de la Maestranza y colindante al Hospital de la Caridad, su historia se remonta casi a tiempos del rey Fernando III, que reconquistó la ciudad. De hecho, su hijo, Alfonso X El Sabio, fue el encargado de ordenar su construcción. Ahora, 750 años después de que se pusiera su primera piedra, atisba el comienzo de una nueva era en su particular historia. Su reconversión en 'contenedor' cultural permitirá explorar a fondo sus imponentes bóvedas de ladrillo, así como descubrir desde lo alto de las mismas una nueva perspectiva de la zona monumental de la ciudad.
Esos son los dos puntos más destacados de la propuesta del arquitecto sevillano. La primera, abrir a la ciudad la planta baja del edificio, configurada por un entramado de arcadas de ladrillo, para que se convierte en una nueva plaza cubierta que conectará de forma directa a la calle Dos de Mayo, que sería peatonalizada (lo que se denominaría 'Espacio Atarazanas'). Y la segunda, crear sobre la actual cubierta del edificio un complejo cultural de 6.700 metros cuadrados (el 'Caixaforum' propiamente dicho), en el que tendrían cabida dos salas de exposiciones (de 400 y 800 metros cuadrados cada una), salas polivalentes, un restaurante, así como un auditorio con capacidad para casi 300 personas, una tienda-librería, zonas logísticas y oficinas.
Con una terraza mirador Asimismo, en esta zona superior se localizaría una terraza-mirador orientada hacia el núcleo monumental presidido por la Catedral. De este modo, se situaría en la zona trasera del edificio, colindante al conocido como Arco del Postigo. Este añadido al inmueble histórico tendrá como referente la luz, ya que el vidrio, junto el acero, la madera y el ladrillo, será el material básico para su construcción, destacando su utilización en el techo del auditorio.
Pese a la construcción de nuevos espacios sobre el edificio histórico, este último no sufrirá modificación ni alteración alguna que perjudique la conservación de las bóvedas. Así, todas las nuevas dependencias a crear se superpondrán de una forma muy sutil y sin sobresalir en exceso, a modo de nueva capa, al actual complejo.
Transcurridos casi cuatro meses de la presentación del proyecto a la opinión pública sevillana, y tras haber recibido el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio, éste se encuentra actualmente en el proceso de exposición pública para la posible presentación de alegaciones al mismo. Una vez superado este punto, se prevé sacar a concurso la ejecución de la recuperación del edificio y la creación del nuevo espacio cultural, que acarreará una inversión mínima de al menos 20 millones de euros, y que se traducirá en la apertura, previsiblemente en 2015, de un nuevo complejo para uso y disfrute de los residentes en la ciudad, así como para sus visitantes. Y que estará bajo titularidad de 'La Caixa' al menos durante 75 años, gracias al convenio de cesión suscrito con la Junta de Andalucía, propietaria del inmueble.
Precedente de éxito en otras ciudades Sevilla es la última ciudad que se agrega a la 'selecta' red de urbes que disponen de un 'Caixaforum. Barcelona, Madrid, Palma de Mallorca, Tarragona y Lleida son algunas de las que ya disfrutan de uno desde hace años. A esa lista también hay que sumar Gerona y Zaragoza, cuyos proyectos avanzan con el fin de ser una realidad antes incluso que el de la ciudad hispalense.
En la mayoría de las ciudades citadas, la caja de ahorros catalana siempre ha escogido recuperar un edificio de gran valor arquitectónico que se encontrara en ese momento en desuso antes que construir uno completamente nuevo, algo que sí ocurrirá en Zaragoza. Uno de los casos de mayor éxito ha sido el instalado en 2008 en la capital de España. La entidad financiera optó por reutilizar una antigua central eléctrica de mediados del siglo XX situada en el Paseo del Prado, muy cerca del museo del mismo nombre, encomendando su reconversión en espacio cultural a los arquitectos Herzog&De Meuron, autores de grandes obras de la arquitectura contemporánea, entre las que destaca el Estadio Olímpico de Pekín, conocido como 'Nido de Pájaro' por su peculiar aspecto. |